En una reunión social -mi sobrina cumplió 6- un grupo de personas intercambia información y puntos de vista que en ocasiones son inusitados.
Una desconocida -para mi- hablaba de su fabulosa experiencia en el gimnasio. Pilates por aquí, yoga, tai-chi, clases en las que se encuentra uno con su propio cuerpo, en primer lugar, y además con otras personas.
La evolución experimentada, la satisfacción encontrada, blabla, blabla, y el fabuloso grupo que se ha formado, ahora amiguetes, se alegran de encontrase, quedan todas las semanas, bla, bla, bla, -era de esa personas que hablan como si estuviera la radio puesta, tipo monologo sin opción de participación y me distraigo con las burbujas de la Fanta-
Y lo que más valoraba: "No conozco a nadie." Volví a prestar atención -¿eh?, ¿como?- Claro, me explica, nos juntamos, nos apreciamos, hemos estrechado lazos y somos super amigos, compartimos lo genial que nos encontramos, pero solo nos contamos la parte que nos interesa, esta gente solo sabe de mi lo que yo quiero contar, así no hay malos rollos, nadie sabe de mi más que lo que yo quiero, nadie me conoce y eso es genial.
Bueeennnn rollito.
Me quedo sin palabras, Que curioso. Desde luego mi mente es simple. Estos planteamientos, si bien ciertos, son inesperados para mi. Claro que soy un poco raro. O a lo mejor es que he dormido poco y no se me ocurre otra cosa que contaros cosas de mí. A lo mejor es que tengo otro concepto de apreciar a alguien.
2 comentarios:
pero ¿qué te pasa ? estás demasiado melancólico y no hay por qué. Disfruta el momento y a la porra todo lo demás.
Tenemos un grupete muy majete y eso vale mucho.
Un yEEEJA para subir los ánimos, leñe.
Chao bellos. NINJA
Que no Nin!, nada que no se quite con un buen descapotable rojo!! (por ejemplo)
Gracias, pá majeta tu.
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