- sssh, oye…, ¿seguro que es aquí?
- …mmmsi, pasa, pasa
- Pero…mira como está esto…polvoriento y lleno de telarañas… como abandonado
- ..mmmmya, bueno. Ahora lo arreglamos un poco y listo. ¿has traído todo?
- Sí, creo que sí. Joder, me da un poco de grima ver esto así…
- Deja de quejarte. Venga, vamos a hacer lo que hemos venido a hacer.
- ….cómo ha cambiado todo….
- Sí, sí, todo cambia, excepto lo que no cambia nunca.
- ¿qué narices significa eso?
- Pues que algunas cosas nunca cambiarán… no importa el tiempo ni el lugar…
- No lo pillo. Creo que chocheas abuelete….
- Serás imbécil!!
- Vale, vale…. Tengamos la fiesta en paz. ¿Un poco de música?
- Por favor…
- Traigo una de viaje por carretera. Imagina un desierto en Nevada, un cielo azul sobre el descapotable gris, algunas nubes con formas extravagantes, un sol brillante…hacia el gran cañon…
- Ponla YA!!!!!!!!!!!!!
- Jajajajaja, no sabes disfrutar….
- Ni tú barrer. Limpia todo este desastre, antes de que nos entierren vivos!
Diablillos de mantenimiento.
Postal!
Recibir una postal tiene algo de magia.
Más aún cuando no te la esperas.
Suelo mirarlas por los dos lados varias veces antes de
empezar a leerlas.
Es todo un ritual.
Es todo un ritual.
Algo me empuja con fuerza desde abajo y me eleva algunos
metros cuando empiezo a leer.
Me siento cómodamente con los pies colgando, balanceándolos suavemente y comienzo a acariciar con la mirada cada línea escrita, el sello y el matasellos, la imagen de delante, las referencias de detrás, hasta donde se ha impreso y las rayitas de colores que ponen los servicios de correos.
Me siento cómodamente con los pies colgando, balanceándolos suavemente y comienzo a acariciar con la mirada cada línea escrita, el sello y el matasellos, la imagen de delante, las referencias de detrás, hasta donde se ha impreso y las rayitas de colores que ponen los servicios de correos.
Me suelo quedar ahí arriba un buen rato, hasta que la magia
se va diluyendo en el entorno y voy bajando poco a poco. Entonces me giro a
buscar un sitio en la corchera.
Hay que buscar un buen sitio. A veces muevo algunas para
hacer hueco.
Hace poco me trajeron corchera nueva. Tuve que pedir una más grande.
La antigua estaba llena.
Completamente llena de magia.
Hace poco me trajeron corchera nueva. Tuve que pedir una más grande.
La antigua estaba llena.
Completamente llena de magia.
Hoy me ha llegado una.
San Francisco. Eso pone.
Voy a estrenar mi nueva corchera!
Ya me he puesto en marcha y empiezo a elevarme. Esto tira
con fuerza.
Me ha escrito Thelma.
Y me ha escrito Louise.
Lo dicho, esto pone.
Me han escrito Thelma y Louise…. Veo el mundo a mis pies, todo pequeñito, jejeje, como desde el satélite de google-maps, pero mejor….Thelma y Louise….wooooooouuuuuu
Thelma es un bombón y Louise es un cañon. Son dos bellezas
desatadas…
Qué más se puede pedir.
Thelma y Louise recorren perversamente kilómetros y kilómetros…
Noto como me convierto en J.D. y voy en su busca por ciudades de
lujuria y juego… Noto mis botas vaqueras pidiéndome baile. Noto… no, esto no se
puede contar….
Una incógnita planea sobre estas ciudades mágicas llenas de color. Una incógnita deliciosa, como estar con los ojos vendados…
Thelma, ¿Quién eres Thelma?
Louise , ¿eres tú Louise?
Un poco saber, un poco adivinar… la venda no cae mientras
siguen las caricias sobre mi postal.
Aún estoy sentado bastante arriba, abanicándome con mi postal. Sintiendo el aire del desierto, que intenta quitarme el sombrero y viendo a Thelma y a Louise a través de la venda de mis ojos. Uso mi mirada de rayos-X.
Son Thelma y Louise. Esta es la gente que conozco.
Louise, Thelma, ¿me llevaréis en el próximo viaje a lugares
recónditos de paz?
Tal vez….. ¿ahora?
Te quiero Thelma.
Te quiero Louise.

