Mi amiga Lara reina en una duna. Una duna de un cálido color ocre con tonos amarillentos que tornan a rojizos.
Mi amiga Lara es Priscilla, reina del desierto. A mí me encanta su duna. Su otra duna.
Se forma entre su cadera y su cintura, de un suave color tostado.
Mi amiga Lara es también Pris, ágil y fuerte, mi replicante favorita.
Mi amiga Lara es a veces Miss Daisy y siempre que puedo salgo a pasearla.
A mi amiga Lara le debo muchas cosas. Entre otras unos latigazos. Con mi látigo de siete plumas. Espero poder pagar mi deuda algún día.
Para mi amiga Lara busco un piropo adecuado. No es una tarea fácil, no sirve cualquiera. Me está costando.
Me senté frente a ella, eligiendo con cuidado el sitio, para no perderme un solo minuto de su melena, de un precioso color a tono con su piel. Y no perderme un solo minuto de sus ojos, de un precioso color miel, miel de encina, dulce e intensa, haciendo juego con su melena.
Mientras mentalmente seguía buscando un piropo adecuado, me quedé observándola. La melena le enmarcaba la cara, estaba tranquila, hermosa, hablando y yo pasmado ante una belleza tan especial. Pensé tomarle una foto, pero un segundo después me di cuenta de que no hacía falta. Esa imagen se quedará grabada con tinta indeleble en mi memoria.
Podía seguir buscando ese piropo.
Al rato no me puede aguantar y tomé su mano. Lara, que reina en una duna, que es Priscilla, que es mi replicante favorita, que es Miss Daisy, que le debo tantas cosas, latigazos incluidos, me hablaba de un trato, de un acuerdo, convenciéndome de algo. Y yo sólo sentía su contacto en mi mano, deslumbrado por su melena, aturdido por su hermosura, mientras no era capaz de encontrar el piropo adecuado. "Esto es un trato", oía, "esto es un trato", sí Lara, es lo que tú quieras que sea. No sueltes mi mano.
Algún día encontraré ese piropo
Mi amiga Lara hace que me salga una sonrisa. Una verdadera. Desde muy adentro.
Con mi amiga Lara tengo alguna cosa pendiente. Un duelo de BloodyMarys. Seguirá pendiente, lo sé. Casi mejor. Igual pierdo. Igual en medio de los vapores etílicos nos da por la exaltación de la amistad y acabamos diciendo tonterías. O acabamos besándonos. Igual soy yo quien recibe los latigazos. Para esto no tengo prisa. Seguiremos teniendo cosas pendientes.
Mi amiga Lara me dice que sí, que escriba. Yo es que no lo veo.
Mi amiga Lara tal vez vuelva a usar su truco para convencerme. Pero de verdad que no lo veo.
Mi amiga Lara es aventurera. Viajera y aventurera. Una mujer para correr con ella una aventura. Sin dudarlo.
Mi amiga Lara siempre se acuerda de escribir una postal. Y yo sin encontrar ese piropo.

2 comentarios:
¡Qué la fuerza me acompañe! A mi me dicen eso y me desmayo.
Algunas ideas para tu piropo : bella, despierta, auténtica......
gracias ninja
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