viernes, 2 de abril de 2010

Una semana de retraso. Le puede pasar a cualquiera...

Me encanta el ritmo que circula por aquí. Sobre todo al no poder dedicar todo el tiempo necesario a las entradas diarias que me gustaría hacer. Pero veo que tomáis el relevo con celeridad, precisión y energía. Me encanta, ya os lo digo.
El viernes pasado no pude hacer el "resumen semanal" y el caso es que la semana lo merecía.
Amanecí con sol y agradecí el sol, creo que por primera vez desde hace bastantes meses había un cielo limpio y un sol brillante, muy bajo aún pero sin timidez, luciendo con alegría. Tomé el camino con la tranquilidad que da conocerlo bien, ya os hablé de él en otra ocasión, con mis pensamientos puestos en ese "resumen semanal" que quería hacer. Algo así se pasaba por mi cabeza:  
"La semana de estreno es especial ¿no os parece? , nervios e ilusiones...correos cachondos con propuestas a cual más genial. Ya no nos conformamos con el disfraz , necesitamos actuar. Deberíamos formar una compañía de teatro y aprovechar este verano para irnos de bolos por los pueblos , ¿os imagináis?..jajaja... , ya me estoy imaginando las conversaciones en la caravana - porque alquilábamos una fijo - ..."
y mientras una pequeña parte de mi cerebro se encargaba del volante, pedales, palancas y una gran parte de mi cerebro pensaba únicamente en lo que quería escribir, otra parte de mi cerebro, la encargada de buscar y recoger la belleza, me gritaba: " Eh!! EH! Pero mira alrededor!, Mira ese estupendo bosque de pinos atravesado por esta luz tan especial, los rayos de sol pasan entre las ramas como lineas brillantes tiñendo de mil colores los habituales verdes, tornando en ocres, naranjas y amarillos..." y así seguía, intentando atraer mi atención hacia lo que registraba mi visión perimetral, pero yo ni caso, concentrado en la futura entrada del blog. Hasta que llegue a punto más alto, al del "hello city" de cada mañana. Todas las alarmas saltaron. Esa parte de mi cerebro encargada de buscar la belleza se disparó, dio tres vueltas de campana, me lanzó una patada voladora a la cara y no tuve más remedio que darle la razón, el espectáculo era impresionante. En lugar del amplio horizonte habitual, plagado de caminitos, lucecitas y casitas me encontré con un sol deslumbrante que iluminaba un mar inmenso de nubes justo por debajo de donde me encontraba. Todo lo que alcanzaba la vista estaba ocupado por gigantes nubes algodonosas de múltiples colores, blancas y amarillas la mayoría, pero también azules y grises y anaranjadas, salteadas por alguna oscura dando una pincelada dramática. Impresionante. Era la típica visión que puedes tener en algunos viajes de avión, pero aquí, en mi camino diario. Digno de verse. Mi primera intención fue dar un volantazo y parar un minuto a disfrutar del espectáculo, sin embargo una furgoneta de transporte urgente pegada a mi culo me convenció de que no era buena idea, por lo que comienzo el descenso sin quitar un ojo del luminoso paisaje y decidido, por lo menos a tomar una foto que atestigüe el momento. A ver, la cámara. No la tengo, claro. El móvil. OK. ¿donde está? eeeh, atrás en la chaqueta. Bien.
Una mano sujeta el volante y va tomando las curvas y la otra mano la lanzo hacia el asiento de atrás, tanteando para encontrar la chaqueta, bien ya la rozo, la tengo, busca en los bolsillo, leñes no sale, mientras forcejeo uso otra mano para buscar las gafas de sol, que tanta luz me está dejando miope y con otra saludo alegremente al transportista urgente que me está deseando buenos días con las luces de su furgoneta, que majete. Un fuerte saludo desde aquí a todos los amables y esforzados trabajadores del transporte de este país, que nos estarán leyendo. Bueno ya he conseguido el móvil, a ver, cámara, no es ahí, menú, multimedia, eso, por aquí voy bien. Las curvas se suceden y ahora solo tengo que encontrar el momento mmmmmmmmm YA!.
Una pena que estas cámaras no tengan más calidad. Una pena también que yo sea un desastre y los cristales del coche estén tan sucios... pero aunque la foto es un poco pobre, aquí está el momento. Justo a tiempo. Un minuto más y me adentro en la nube. La luz cambia, se torna gris. Cada vez hay más trafico y aunque no llueve, el plomizo cielo sobre nuestras cabezas promete hacerlo. Arriba luz y espectáculo. Abajo gris y camino al trabajo. Así son las cosas. Pero puedo decir que lo disfruté ese ratito.
Estuve un momento por encima de las nubes, mirando el sol y me sentí un poco especial. Y sentí que tenía a alguien cerca, no sé donde, pero cerca.
Al final no pude hacer la entrada "resumen semanal", menos mal que Lara estuvo agilmente al quite y lo clavó. Gracias Lara. Jejeje, un saludo a Lara que está en medio de un sacrificado estudio acerca de la fermentación de la malta y la cebada en tierras germanas, ya nos contarás.
Por lo demás, esta semana, santa, de descanso y meditación, para mi ha sido en blanco en lo tocante a BC, BA, BS o BP. Lo que se dice ni palo. Ya me pica un poco el body por no tener agujetas. Que curioso. Nos queda alguna presentación pendiente, ya me sonrío solo de pensarlo, jeje, qué bueno!. Saludos a todos. Gracias por estar ahí.

6 comentarios:

pucca warrior dijo...

que buena pinta tienen esas nubecitas si casi parece que puedes caminar sobre ellas...

Mar-T dijo...

y de verdad que la foto no les hace justicia...

Taarna dijo...

Me recuerda al mar de nubes de una famosa isla canaria …. ¿no será que te has hecho una escapadita?, parece que estuvieras subiendo o bajando un volcán. Por cierto, un pasaje de tu genuina y completa redacción me ha hecho reir, vaya flexibilidad de brazo: ¡Me has recordado al inspector Gadchet!

Mar-T dijo...

jaja, que bueno. El Inspector Gadchet!!, me acuerdo hasta de la musiquita, tatarataratatatatata, tataratatataaaaaaaaaaaa
jajajaja.

lara croft dijo...

te perdonamos la entrada semanal...cualquiera se perdería en ese mar de nubes..

pero no se relaje.. nos has bienacostumbrado..es lo que tiene :))

Mar-T dijo...

jaja, perdido en el mar de nubes...
pues si, va a ser que si...

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